¿Por qué, en ocasiones, nos ponemos palidos?
Todos nos hemos puesto pálidos alguna vez.
Cuando nos han dado un susto, cuando algo nos a impresionado bastante, o simplemente por el frió.
En nuestra piel hay miles de vasos sanguíneos.
Palidecemos porque, cuando ocurre alguna situación como las que entes he mencionado, la sangre no circula bien por estos vasos sanguíneos, ralentizando la circulación de las sangre y provocando la palidez.